sábado, 8 de octubre de 2022

113

La última vez que intenté suicidarme escuchaba a Carla Morrison:


"Mi mundo siente que se va acabar por que esto ataca
En silencio parezco dudar
La vida es un proceso
Cada quien construyendo su reto y al mismo tiempo
Uno siente rincones inciertos"


La estrofa que acaban de leer agudizaba el dolor que sentía el último domingo antes de escribir este post, no lograba entender por qué me dolían tanto situaciones que yo misma provocaba con el justificante "no quiero resultar lastimada". Ciertamente no era la primera vez que me alejaba de alguien por el temor a llevarme decepciones a futuro; desde la última relación sentimental "larga" en la que me involucré las cosas cambiaron demasiado, la desconfianza invade mi realidad.

¡Qué dolor! No sabes cómo disipar ese vacío que te hiere en lo más profundo, quieres huir pero no existe espacio más seguro que la cama de tu habitación, te esfuerzas en llorar en silencio porque no sabrías cómo explicar el motivo de tu penar, intentas escribirle a la persona que siempre está para ti pero no deseas incomodar con tus desórdenes emocionales, gritar no es una opción, tu mente solo te conduce a querer acabar con tu vida, buscas medios indoloros sin obtener respuesta alguna: Línea 113 Salud - Recibe ayuda.





¿No es suficiente? 

El pasado aún invade mis recuerdos, he intentado de mil formas bloquearlo, las terapias parecían tener resultados, tengo miedo de volver a empezar y que todo sea tan trágico como antes, no quiero retroceder pero mis pensamientos me traicionan; tal vez este calvario sea necesario para sanar y no hay motivo de alarma... ¡Cómo duele!

Posiblemente la clave sea dejar de culparnos por lo que sucedió y pensar en lo que viene, comprometernos con nuestro futuro, darnos la oportunidad de ser "feliz". Ciertamente no escogemos la familia que nos verá crecer; pero sí escogemos a la pareja con quien compartiremos éxitos y fracasos, aquella que siempre estará presto a impulsarnos a lograr más de lo que imaginábamos, ese complemento que no necesita ser buscado porque en el momento oportuno coincidirán. Por ende, las situaciones que ocurran en adelante son propias de las decisiones que tomemos ahora, sin dejarnos influenciar por heridas que ya están cicatrizando.


Héctor Carranza dice:

Me di cuenta que nadie más podía ser mi destrucción, 
tan solo yo. 
Que soy mi propia compañía,
mi propio mundo, 
mi propia vida y algún día...
hasta mi propia muerte.


Entonces... ¿Qué hacer?

 
Sí, antes de morir hay muchas cosas que debemos hacer, bien o mal no importa, la idea es hacerlas; a continuación te dejo mi lista, antes de "acabar con todo":

  • Enamorarme 
  • Voluntariado
  • Puenting
  • Año sabático
  • Sexo del bueno
  • Viaje en bici
  • Maratón 20k
  • Jumping
  • Nadar desnuda
  • Tatuaje
  • Piercing
  • Comer suri
  • Donar sangre
  • Crea un blog
  • Viajar sola
  • Ver el Niágara
  • Clown hospitalario
  • Autostop
  • Nadar con tortugas
  • Salir en una peli
  • Viaje en barco
  • Conducir
  • Aprender a tejer
  • Escribir un libro
  • Raparme 
  • Cantar en un escenario
  • Acampar 1 semana
  • Salvar vidas
  • Sesión de ayahuasca
     (..)














jueves, 6 de agosto de 2020

Parte I: ¿Dónde estás amor?

La conversación de Catalina y Paco inició una noche de verano; ella terminaba de darse un baño, cuando escuchó el celular sonar, tenía un mensaje en whatsapp; últimamente pasaba mucho tiempo en las redes, por lo que decidió no revisar el mensaje hasta el siguiente día; sin embargo, la curiosidad de saber quién era y qué decía la hicieron flaquear.

¡Bim! Vaya sorpresa; era Paco, el chico al que ya había visto en un lugar en el que coincidían, y que había llamado su atención desde el inicio, pero que no quiso conocerlo, pues le tenía poca fe a las cuestiones del amor (su última relación había fortalecido la desilusión).

¿Imaginan lo que decía en el mensaje? 

Paco era al parecer muy inteligente para iniciar una conversación "caleta", pues solo escribía para preguntar sobre pendientes que tenían del lugar donde coincidían, ese fue el tema unas cuantas semanas; hasta que en una se atrevió a preguntar temas más personales, haciendo notar el interés por conocer un tanto a Catalina (o al menos eso creyó ella).

Cata no era indiferente, poco a poco también iba notando algunos cambios; estaba más pendiente de los mensajitos que llegaban, había aplicado sus habilidades para con el arte del "stalkeo", y entre otras situaciones más.

Llegaba otro fin de semana, pero este no sería igual al resto; era precisamente un viernes por la tarde, cuando Paco llamó a Catalina para invitarla a salir el sábado a las 8 horas; algo desconcertada atinó a decir:

- Sí, acepto. ¿A dónde iremós?
- Es sorpresa Cata, respondió él, entusiasmado.
- Mmmm está bien, nos vemos el sábado.

Mil ideas vinieron a la mente de Cata (no eran nada buenas), solo complejos como:

- Llevamos poco tiempo hablando y ¿me hace sorpresas?
- Seguro es un gilero como todos.
- Luego del sábado, lo voy a bloquear.
- Quiere salir temprano, porque en la noche tiene otra cita.
- Ya lo he stalkeado ¿qué más hago?
- ¿Le hará sorpresas a todas las chicas que conoce?

Todo lo anterior, sumado al complicado día que había tenido, no ayudaban mucho en el plan que tenía el destino para que recupere la esperanza de encontrar amor sincero. 
Un par de horas más tarde, ya en casa; Cata sacó los audífonos de la cartera y los conectó al celular, buscó la canción "Dónde está el amor - Afrodisiaco", ajustó el volúmen al máximo; cerrando los ojos empezó a llorar por lo mal que se sentía al saber que estaba enamorándose, y con ello existía la posibilidad de ser lastimada (una vez más). 

Sábado, sí era sábado; la alarma no había sonado (era raro, porque estaba programada para las 5 am), pero Cata se levantó a tiempo, demoró un par de horas viendo qué ponerse; hasta que siendo las 8:45 de la mañana, escuchó el timbre, era Paco, estaba en la puerta con el carro, para ir por la "sorpresa".

Ella no hizo pregunta alguna sobre el destino durante las primeras horas, pero el que ya llevaran 5 horas de recorrido, desató su preocupación, preguntándo entonces:

- ¿A dónde vamos? ¿Falta mucho? ¿Y la sorpresa?

Él solo la miró, transmitiendo seguridad; y con una sonrisa en el rostro, puso en el reproductor "Como las mariposas - Pedro Suárez Vertiz" (una de las canciones preferidas que ella había nombrado en las primeras conversaciones). Un poco más tranquila, pero con los cachetes rojos, llevó su mirada a la ventana, pues tenía una vista espectacular. 

Minutos más tarde...

- ¡Llegamos! Afirmó Paco.

Habían parado en un lugar que tenía arena, agua cristalina, olas que hacían los sonidos más terapéuticos que se podrían escuchar.
Sí, estaban en una playa, esas que están escondidas, como los tapados de los Incas (google puede ayudarlos si no sabían de ellos); no habían más personas por el lugar, todo era realmente relajante.

Catalina había pausado el tiempo observando el panorama y lo grandioso de la naturaleza, después de mucho volvía a tener ese contacto. Al darse cuenta, Paco bajaba del carro todo lo necesario para hacer realidad el sueño que ella tenía hace ya varios años.

Siendo aproximadamente las 5:00 pm todo estaba bajo control; la tienda de campaña armada, algunos bocadillos, un buen vino, y de fondo la playlist que habían armado durante las noches en que se conocían. 

Ambos disfrutaban el ambiente; se complementaban perfectamente; las heridas del pasado tenían sentido, todas ellas habían formado las personas que yacían sobre la arena viendo el atardecer que les recordaba lo hermosa y fugaz que es la vida; mientras caían en cuenta de que ninguno estaba dispuesto a dejar pasar esta gran oportunidad, en sus mentes grabadas estaba: 

"Solo se aprende a amar de nuevo cuando te enamoras de nuevo." 

(...)

[Sábado 5:00 am. La alarma haciendo un ruído realmente ensordecedor, acompañado por el vibrar del celular]

Catalina con esfuerzo logra abrir los ojos, silencia la alarma y contesta el celular.

- ¿Aló?
- Hola Catalina, llamaba para decirte que me disculpes, pero tengo que cancelarte la salida de hoy, tal vez en otro mo...
- No te disculpes, te entiendo. (Cuelga el teléfono).

Entre sollozos, conectó los audífonos y le dio play a "Quédate - Zen".

(...)
























lunes, 3 de agosto de 2020

LA FIESTA ES TUYA, NO DE LOS INVITADOS

¿Hola?

Me leen después de tiempo, estuve perdida en mis pensamientos, pero creo que ya estoy volviendo (al menos eso espero). Debo reconocer que he flojeado para escribir, pues hay mil cosas que quisiera contarles; pero cada historia es más larga que la otra; va desde cómo estoy viviendo la pandemia hasta los pedacitos que quedan de lo que alguna vez llamé "familia".

En este pequeño post me quiero centrar en el significado de la "VIDA"; ¿han sentido que poco a poco la estamos empezando a valorar más?; yo he notado que sí, al menos mis amig@s ya no hablan del celular X3000 que acaba de salir, tampoco de la ropa que es tendencia, ni de las fiestas de finde. Pero si me escriben o llaman para contarme que en casa todos están bien, me dicen que me cuide y respondo lo mismo, porque tampoco quisiera perderlos.

Tenía que aparecer un virus, para darnos una cachetada que nos vuelva en el tiempo, porque un gran número de personas (la mayoría) nos hemos acostumbrado a vivir en el pasado o en el futuro, ¿dónde escondemos al presente?; pasamos años y años, recordando todo lo malo que nos ha pasado y nos condenamos con ello a vivir frustrados; mientras que otros ven la felicidad para cuando: "me compre el carro", "ocupe tal puesto en el trabajo", "mi crush me haga caso", "termine la universidad" y mil "METAS". No caemos en cuenta de que hemos sido y seguiremos siendo efímeros; podríamos mañana ver otro amanecer o tal vez ya no; sin embargo, ya teníamos planes hasta para la fiesta de año nuevo, y justo ese día disfrutaríamos mejor la vida, porque ahora no tenemos tiempo.

Últimamente he repensado sobre todo lo que hago (digo "todo" porque me inscrito en diversos cursos, grupos, talleres, y así sucesivamente); y tal vez, sea momento de salir de la zona de confort; sí, de esa en la que todo está "tranquilo"; arriesgar en estos tiempos suena peligroso ¿no?; para cuando quieras dejar lo "seguro", cualquier momento será malo; pues no es la situación sino tus miedos.

Por ello, he decido "moverme y actuar", basta de creer que siguiendo modelos y paradigmas se consigue el éxito; si tú haces eso que te apasionada, serás el mejor. Yo disfruto mucho bailar (no soy experta en el tema pero me divierto); capturar paisajes; transformar lo "gris" a "color"; imaginar historietas; ponerme los audífonos y escuchar las canciones más coquetas (esas que te animan a levantarte un lunes); y entre otras (dije que este post sería pequeño).

Ahora respóndeme algo: ¿vas a continuar creyendo que "algún día" serás feliz?, ¿o tomarás al sartén por el mango y vivirás?. (Te voy a soplar la respuesta correcta: la segunda opción). Elige una y otra vez lo que te motiva, que te importe un ¡CAR*JO! lo que el resto crea que es correcto; cerraré este post, citando a la gran Wendy Ramos con su frase categórica:

《La fiesta es tuya, no de los invitados.》







viernes, 8 de marzo de 2019

MI PRIMERA VEZ...

(Viajando sola)

A mis 18 años, el oasis de Huacachina era uno de esos lugares que tenía fijo ir, solo que el día de realizarlo lo veía un poco lejano; sin embargo, hay situaciones que solo se dan, de manera improvisada, y un ejemplo de ello fue cuando recibí el mensaje de un amigo preguntándome si tenía planes para la celebración de año nuevo...

-Yo respondí (en tono de burla): Comenzaré el año mochileando, me voy a Ica y ¿tú?

A lo que él respondió: Vamos, me apunto! (Su respuesta me quitó la gracia, ya no era broma lo de viajar, la oportunidad de empezar las aventuras que siempre había imaginado estaba frente a mi susurrándome al oído "Es ahora o nunca".

Asimilando la situación, le dije a mi amigo que ya tenía todo organizado, y que iríamos la madrugada del 29 de diciembre para poder acampar en la playa "La Mina" ya que al siguiente día haríamos el recorrido en el oasis de Huacachina y en la Reserva de Paracas, en mi inocencia, creía que todo saldría como lo habíamos planeado.

Faltando un día para el 29, decidí comprar las cosas que me faltan para el viaje; en casa todos notaban que iba ir a algún lugar, mas no me preguntaban nada, ya que la relación con mis padres no era buena en esos momentos, solo quedaba esperar a ver su reacción cuando salga sola de casa en la madrugada; debo confesar que cuando quiero hacer algo, o ir a algún lugar, muchas veces no escucho lo que los demás me puedan decir y solo arriesgo, sin duda uno de mis muchos defectos que debo aprender a corregir.


Llegada la fecha, la madrugada para ser específica, era hora de decirle a mis padres que me iría a Ica, y que volvía en 2 días; como era de esperarse, no podían disimular su molestia, intentaron convencerme de no ir, a pesar de ello, yo no cambié de decisión.


Eran las 3:00 am. yo salía de casa con una mochila y mis ganas de viajar; en el trayecto de ir al encuentro con mi amigo, una voz en mi decía:


-¿Estás segura de lo que haces?

- Estás sola.
-Mejor será volver a casa.
-No eres capaz de viajar sola.

-¡Te van a robar!

A todo ello decidí hacer caso omiso y seguir, no era momento para dudas, ni miedos, ya tenía algo organizado y nada podría detenerme. Ya con mi amigo íbamos con dirección al paradero de buses, y entonces en la oscuridad de la madrugada, dos sombras se aproximaban a nosotros, diciendo:

-"Ya perdieron, entreguen todo"

Mis nervios estallaron y empecé a correr pidiendo ayuda, lamentablemente no había nadie que pudiera auxiliarnos; cuando regresé a ver a mi amigo, el estaba cojeando, pues había enfrentado a los asaltantes; sin embargo, ambos teníamos los nervios de punta, mi corazón latía a mil por hora, quería llorar, entonces recordé el rostro de mis padres, y empecé a reflexionar sobre la vida, me di cuenta que mis padres me han protegido tanto, que no sé cómo enfrentar a las situaciones peligrosas que se presentan con frecuencia en las calles, y concluí entonces que de alguna u otra forma, "MI PRIMERA VEZ, viajando sola", tenía mucho por enseñarme aún, siendo ese un motivo para seguir con lo programado.

Ya en la estación de buses, con mucho miedo, tomamos el bus con dirección a Ica, el inconveniente que tuvimos cambió sin duda nuestros planes; ahora "solo" iríamos al oasis.
Luego de aproximadamente 4 horas...




¡Llegamos! (Ambos tuvimos la misma expresión)

Ahora teníamos que aprovechar al máximo el tiempo, encaminando así a la Huacachina; al ver que ya nos aproximábamos, pudimos soltar una sonrisa, el ambiente que se respiraba era agradable; en la entrada adquirimos un servicio para hacer el tour correspondiente.

¡VALIÓ LA PENA! pude decir ello con gran satisfacción, el lugar había sobrepasado mis expectativas, sentir la arena en mis zapatilla no me importaba en lo absoluto; y a la hora de practicar sandboarding grité con todas mis fuerzas, que mis miedos salieron huyendo; ese día me sentí inmensamente feliz, había logrado lo que en algún momento creía imposible.

Toda la travesía me dejó en claro que el saber ESCUCHAR es fundamental, puede prevenir ciertas situaciones desagradables; y sí, es bueno tener personas que se preocupen por los riesgos que puedas correr, sin embargo, ellos no estarán siempre para cuidarnos ni defendernos, por ende, es muy importante decidirnos a salir de nuestra zona de confort y atrevernos a dejar los miedos.

Si tenemos sueños, metas, objetivos y realmente nos apasionan, ¡VAMOS POR ELLOS! 

(Ica, Perú: Disfrutando la arena del bendito oasis.)






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La última vez que intenté suicidarme escuchaba a Carla Morrison: "Mi mundo siente que se va acabar por que esto ataca En silencio parez...